Nunca me sentí tan ajena, tan extraña, tan alien;
como un comodín: sin un lugar verdadero, sin otra función que ajustarse al rol temporario que le ha de asignar. . . tan solitario; pues sería una verdadera suerte que en una misma mano, con millones de jugadores, a uno sólo Fortuna favoreciera con el par.
-Y aún así, agacho la cabeza y sigo;
agacho la cabeza y digo 'ahora sí, ahora acepto su oferta, acepto ser su comodín'
Ya no más, "ya no más" pero, ¿por cuánto?
1,2,3,4,5; azul,rojo,verde,amarillo,blanco en espejo
índigo-violeta6, 7cristal
La cordura se me escapa, igual que la visión; la realidad se acopla a la treta.
Finalmente, la bestia se doblega ante la voz en su interior
No hay comentarios:
Publicar un comentario
por acá vas a la nave espacial