impaciente corazón,
centraré mis fuerzas
y convocaré mi valor,
para lograr la voluntad
tan ansiada de volar -
con todos los colores de la vida.

El momento es ahora.
ima no watashi wa anata no shiranai iro

viernes

18/11/2011 - 01:19

El deseo de no escribir nada en lo absoluto me invade ni bien mis dedos se posan gentilmente sobre las teclas, expectantes. Buscando una vía de escape para el caos de cataratas en mi interior, anhelando desesperadamente el silencio de la mente, confundiéndolo con paz.
Sentimientos y pensamientos se burlan y se confunden, imposibles de descifrar en esta mascarada aberrante. Cupido dispara a ciegas, flechas falsas. La muerte se parodia a si misma en un rincón. La soberbia y la humildad son mejores amigas, mientras el miedo y el coraje van de la mano y me susurran cada una al oído.
A lo lejos, en el centro, el sistema binario de estrellas finalmente comienza lentamente a desgarrarse, amenzando con despedazar todo a su alrededor; los primeros en caer serán los planetas más cercanos.

Una decisión, finalmente una decisión.
...que se siente tan mal como las anteriores,
...que amenaza con causar más daño que lo que intentará reparar,
...que se siente, nuevamente, como una equivocación mayúscula.
Las dudas insisten, como siempre.
...y presentan escenarios desesperanzadores.
...nuevamente, reivindican la decisión, a pesar de todo.
En un rapto de iluminación, decido en contra.
La duda halla el camino,
el ciclo comienza de nuevo,
esta vez, creo que va a llegar el día en que me arrepienta aún peor
(y qué tan lejano el día, depende de la fortaleza inicial),
pero ya caminé este camino
no puedo cometer 3 veces el mismo error

Nuevamente, me engaño.
El problema no está en el ciclo vicioso, eso es el reflejo,
el espejo que me distrae de la espina real.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

por acá vas a la nave espacial