impaciente corazón,
centraré mis fuerzas
y convocaré mi valor,
para lograr la voluntad
tan ansiada de volar -
con todos los colores de la vida.

El momento es ahora.
ima no watashi wa anata no shiranai iro

lunes

Ni con grilletes ni sin ellos.
Ni en los brazos ni en la mirada;
ni siquiera en lo absurdo de la melancolía en el atardecer.

Quetzalcoatl en lágrimas
Ardemos el horizonte
Fluyen yo
un bote que no regresa.

:

no se cómo ni a quién nos duele
(pero el sentimiento ahoga)
y son nuestras manos

1 comentario:

  1. de nuevo destruccion, culpa, dolor, y no intencional.
    Eterno, tal vez, ya que hay botes que nunca regresan a su lugar de partida; pero si paradojicamente regresan al origen.
    saludos,
    te extraño maru :(

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por acá vas a la nave espacial