Ni con grilletes ni sin ellos.
Ni en los brazos ni en la mirada;
ni siquiera en lo absurdo de la melancolía en el atardecer.
Quetzalcoatl en lágrimas
Ardemos el horizonte
Fluyen yo
un bote que no regresa.
:
no se cómo ni a quién nos duele
(pero el sentimiento ahoga)
y son nuestras manos
de nuevo destruccion, culpa, dolor, y no intencional.
ResponderEliminarEterno, tal vez, ya que hay botes que nunca regresan a su lugar de partida; pero si paradojicamente regresan al origen.
saludos,
te extraño maru :(