impaciente corazón,
centraré mis fuerzas
y convocaré mi valor,
para lograr la voluntad
tan ansiada de volar -
con todos los colores de la vida.

El momento es ahora.
ima no watashi wa anata no shiranai iro

viernes

Creo necesaria una explicación. Quizás sea que me la debo a mi misma; quizás sea que, aunque no te la deba, quiera escribirla, sacarla de mi y pretender que es a ti a quien van dirigidas mis palabras, por más que no llegues jamás a leerlas.
¿Por qué no decírtelo directamente, sin rodeos, entonces?
Porque cuando uno decide dejar ir a alguien, no debe mirar para atrás. Y eso es exactamente lo que estoy haciendo.
Por un lado, quisiera explicarte por qué decidí dejarte marchar, seguir tu camino sin mi. Es extraño, porque uno pensaría que la mejor forma de luchar contra el miedo a querer a y estar con alguien sería, justamente, hacerlo a su lado. Y, no obstante, yo creo que eso nos traería las complicaciones de siempre. No, esta vez, no pretendo que luches conmigo ni por mi ni por ti; esta vez, no pretendo nada de ti. Solo que elijas qué hacer, sin mi. Sin esperar que sea yo la que diga algo en que basar tu decisión.
De nuevo, es extraño porque, por más que te quiero, no puedo sacarme de adentro la sensación de que ya no sos exactamente para mi; o, mejor dicho, que yo no soy para vos. Eso deja una cuota de incertidumbre exponencialmente escalofríante. No voy a entrar en detalles sobre preguntas como "¿Me equivoqué?""¿Nos equivocamos?"...la respuesta es ¡No, y un millón de veces no!. Podrá ser que pasó nuestro tiempo, que tuvimos la oportunidad pero no la aprovechamos...podrían ser un sinfín de explicaciones, pero todas me llevan a un sentimiento de fondo: el miedo.
Miedo a dar el paso que siempre falta, miedo a dar ese paso con cualquier persona, de hecho. Y eso es muy pero muy, muy triste. Yo no quiero eso para mi, porque eso no soy yo.
Creo que descubrir que amamos a alguien es una sensación hermosa, más aún cuando podemos expresarlo. Yo quiero eso para mi. Por eso, elijo decirte adiós. Adiós, sigue tu camino, deja esta estación sin miedos, que ahora es mi turno. Como te dije alguna vez: cuando encuentro algo en mi que no me gusta, yo hago todo en mi poder para cambiarlo, por mucho que cueste. Y eso es lo que estoy haciendo.
Es cierto, también hay otra cosa que quisiera explicarte, y está relacionada a mi actitud hacia ti estos últimos días. Pero eso lo voy a dejar descansar. Entiendo y me convenzo después de escribir estas palabras, que no tiene caso plasmarlo. Es parte de seguir y no mirar atrás...

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